El control constata ocupació en més d’un terç de les caixes i indicis de reproducció en una quarta part
El Comú d’Andorra la Vella ha realizado una exhaustiva revisión y limpieza de las cajas-nido ubicadas en los parques Central y del Cedre, con el objetivo de evaluar su uso y efectividad. Este seguimiento ha revelado que el 37,5% de las cajas han sido ocupadas por aves, y en un 25% de los casos se han encontrado indicios de reproducción de hasta tres especies diferentes.
En el Parque Central, la inspección ha puesto de manifiesto diferentes grados de ocupación, dependiendo de la ubicación y el tipo de caja. En una de las áreas del sector norte se ha identificado un nido que probablemente pertenece al raspinell, mientras que en otras cajas se han observado nidos de mallerenga, tanto de la familia Paridae como, de manera probable, de mallerenga blava. Aunque en algunos casos la nidificación no ha prosperado, la presencia de materiales y estructuras de nido confirma el interés de las aves por estos refugios.
El estado de conservación y la importancia del proyecto
El control ha constatado que todas las cajas del Parque Central se encuentran en buen estado de conservación. Las tareas de limpieza han permitido retirar restos de material y asegurar que los espacios queden listos para la próxima temporada reproductiva.
En cuanto al parque del Cedre, el seguimiento ha revelado una ocupación más puntual, pero significativa, localizándose un nido de mallerenga en una caja y restos orgánicos en otra. Estos datos confirman que el parque también funciona como un espacio adecuado para la fauna urbana.
Jordi Cabanes, conseller de Serveis Públics, Medi Ambient i Patrimoni Natural, ha destacado que “los resultados del seguimiento validan la apuesta hecha por el Comú, ya que demuestran que las cajas-nido son utilizadas y contribuyen a enriquecer la biodiversidad de los espacios verdes”. Cabanes subraya que el proyecto combina acción ambiental y gestión responsable de los parques de la parroquia.
En marzo de 2025, se instalaron un total de 16 cajas-nido en el Parque Central y el parque del Cedre en Santa Coloma, con el fin de facilitar espacios de nidificación para especies protegidas y promover el respeto por la naturaleza.




