Pluja, neu, vent, olles al foc i retrobaments matiners. Sant Julià de Lòria ha revivido una de las jornadas más arraigadas de su calendario tradicional, en esta ocasión, con motivo de la celebración de San Sebastián.
Posteriormente a la misa y a la asamblea anual de la Germandat de Sant Sebastià, el foco de atención volvió a recaer en la escudella. A pesar de las inclemencias meteorológicas, desde primera hora de la mañana, los fogones han estado en funcionamiento, ofreciendo hasta 2.700 raciones de un platillo que, más allá de ser un alimento, simboliza la cohesión y la continuidad de la tradición en la comunidad.
Preparativos y tradición
La labor, sin embargo, comienza mucho antes. La noche del lunes, los miembros de la Germandat terminaron de preparar los ingredientes, que incluyeron un total de 255 kg de verdura y 465 kg de carne. A las cinco de la mañana del lunes, se encendieron las ollas para iniciar una cocción lenta y constante, fiel a la receta tradicional.
El cónsul mayor, Cerni Cairat, destacó la labor desinteresada de los casi 50 miembros de la Germandat, así como la masiva respuesta de la ciudadanía. En este sentido, subrayó el apoyo del Comú para garantizar el futuro de esta celebración, mediante la incorporación de nuevas ollas que faciliten la continuidad de esta tradición centenaria.


